Cuando alguien desaprueba el práctico, rara vez es porque no sabe manejar. Es porque arrastró desde el principio dos o tres hábitos chicos que, sumados, llegaron a ocho puntos.
Esa es la lógica del examen: no necesitás cometer un error grave para desaprobar. Alcanza con acumular. Por eso los errores que siguen conviene corregirlos temprano, cuando todavía no se convirtieron en automatismos.
Las fallas se clasifican en leve (1 punto), deficiente baja (2), deficiente alta (3) y eliminatoria (8). Aprobás con 7 o menos. Con 8 o más, desaprobás. Si querés el mapa completo, está en cómo prepararse para el examen práctico.
1. Dejar el cinturón para después
No colocarse el cinturón (o quitárselo)
Es el error más caro y el más evitable de todos. El cinturón va puesto antes de que el auto empiece a moverse y no se saca hasta que apagaste el motor y entregaste la llave. Si necesitás acomodártelo en el medio, avisá y esperá que te indiquen detenerte en un lugar seguro.
Ponerlo mal también cuesta: tenso y sin dobleces, la banda de arriba por la clavícula bajando por el centro del pecho, la de abajo sobre los huesos de la cadera. Mal colocado son 2 puntos.
Cómo corregirlo: hacelo el primer movimiento al sentarte, antes que cualquier otra cosa. Que sea reflejo, no una decisión.
2. Los errores de pedal
Arranque brusco o a saltos
El auto tironea, da saltos o se sacude al iniciar la marcha, por soltar el embrague de golpe o no acelerar lo suficiente. El detalle que lo vuelve peligroso para el puntaje: se cuenta una falla cada vez que ocurre. Cuatro arranques a saltos son 8 puntos y te vas a casa.
De la misma familia y también 2 puntos cada vez: acelerar en vacío (pisar el acelerador sin marcha puesta o sin soltar el embrague) y apagar el motor.
Cómo corregirlo: buscar el punto de fricción del embrague sin acelerador, en un lugar tranquilo, hasta sentir dónde el auto empieza a moverse solo. Es puramente cuestión de repeticiones. En auto automático el problema casi desaparece, que es una de las razones por las que doy las clases en uno.
3. Señalizar tarde, mal, o no señalizar
No usar la luz direccional
Los tiempos son concretos y casi nadie los conoce:
- Al girar: direccional 30 metros antes de la bocacalle, ubicándote en el carril correspondiente. No accionarla son 2 puntos. Ponerla a menos de 30 metros, 1 punto.
- Al cambiar de carril o sobrepasar: al menos 3 segundos antes, y apagarla al terminar. 2 puntos cada vez.
- Al salir del cajón de estacionamiento: antes de empezar a salir, sin que te lo indiquen. 1 punto.
Cómo corregirlo: la direccional no avisa lo que estás haciendo, avisa lo que vas a hacer. Si la ponés mientras girás, ya llegaste tarde. Acostumbrate a accionarla antes de mirar el espejo, no después.
4. Perderle el rastro a la rueda derecha
Rozar el cordón (o subirse a él)
Acá hay un salto enorme entre dos situaciones que se sienten parecidas desde adentro del auto:
- Rozar el cordón con la rueda: 1 punto, y se cuenta cada vez.
- Subirte al cordón, o golpear o derribar una valla: eliminatoria, 8 puntos, y el examen se interrumpe ahí.
Se considera que te subiste cuando una o más ruedas invaden la vereda. Y una valla está "golpeada" si se movió de lugar, "derribada" si se cayó.
Cómo corregirlo: es un problema de referencias, no de habilidad. Hay que aprender dónde está la rueda derecha mirando el espejo lateral, porque desde el asiento del conductor esa esquina del auto no se ve. Se practica estacionando muchas veces contra un cordón real.
5. Invadir un espacio que no es tuyo
Circular por ciclovías, carriles exclusivos o a contramano
Meterse en una ciclovía, en un carril exclusivo de transporte público o circular a contramano es eliminatoria directa, con interrupción del examen. No hay margen ni atenuantes.
El caso que más aparece no es la contramano, que es evidente, sino la ciclovía: en CABA hay muchas y en algunas calles quedan a la derecha, justo donde el principiante tiende a apoyarse. Al cruzar una calle con bicisenda o ciclovía hay que mirar a ambos lados: pueden venir bicicletas y monopatines eléctricos.
Cómo corregirlo: aprender a leer la demarcación antes de acomodarte. Si el carril de la derecha está pintado o separado físicamente, no es tuyo.
6. Arrancar sin acomodar los espejos
No controlar la posición de los espejos
Tres puntos por algo que lleva quince segundos. Los espejos tienen que quedar de manera que veas los laterales y lo de atrás moviendo sólo los ojos, sin despegar la espalda del respaldo. En el espejo lateral deberías ver apenas un 10% del costado de tu propio auto: si ves más, lo estás desperdiciando mirando tu chapa en lugar del carril de al lado.
Y esto no es sólo puntaje: los espejos mal puestos agrandan el punto ciego, que es exactamente donde queda una bicicleta cuando vas a girar.
Cómo corregirlo: primero el asiento, después el apoyacabezas, después los espejos. En ese orden, porque si movés el asiento al final se te desconfiguran los espejos.
7. Ir pegado al de adelante
No mantener la distancia mínima de seguridad
La distancia mínima es de dos segundos, y se mide fácil: elegís un punto fijo en la calle (un poste, un semáforo). Cuando el auto de adelante lo pasa, contás desde cero. Si llegás a ese punto antes de los dos segundos, estás muy cerca.
Con lluvia o mala visibilidad hay que aumentarla. Y al pasar cerca de una bicicleta se deja al menos 1,5 metros de separación lateral.
Cómo corregirlo: el principiante se pega por ansiedad, no por apuro. Contar los dos segundos en voz alta durante una clase entera reordena la percepción de distancia bastante rápido.
8. Frenar un metro tarde
Detenerse invadiendo la senda peatonal
Traspasar la línea de detención o quedar parado sobre la senda peatonal son 3 puntos. En la misma familia, y también 3 puntos: bloquear la encrucijada, es decir, meterte en el cruce sin tener espacio suficiente del otro lado para completarlo.
Ojo con un detalle: si te pasaste y querés corregirlo, tenés que avisarle al examinador y esperar su autorización, y sólo si es seguro. La falla igual queda anotada.
Cómo corregirlo: anticipar. Reducir progresivamente en vez de frenar de golpe al llegar. Frente a un PARE hay que detener el auto por completo, no sólo aminorar: es de los errores más repetidos porque en el manejo cotidiano casi nadie frena a cero.
Las que no perdonan
Para cerrar, el resumen de las que desaprueban por sí solas, sin acumular nada:
- No reconocer la pedalera o no saber manipular la caja de cambios.
- No usar el cinturón.
- Cruzar con el semáforo en rojo.
- Superar la velocidad máxima de la vía.
- Usar el celular, auriculares o reproductores de video.
- No ceder el paso a un vehículo de emergencia.
- Circular por carriles exclusivos, ciclovías o a contramano.
- Sobrepasar por la derecha o cruzar una línea continua.
- No obedecer a la autoridad de tránsito o al examinador.
- Subirse al cordón o derribar las vallas del cajón.
- Realizar maniobras temerarias o perder el control del vehículo.
Ninguno de estos ocho errores es un problema de talento. Son hábitos, y los hábitos se corrigen con repetición y con alguien al lado que te los marque a tiempo. Cuanto antes, más fácil: cuesta mucho menos aprender bien que desaprender.
¿Los corregimos juntos?
En las primeras clases trabajamos justamente sobre estos hábitos, antes de que se hagan automáticos.
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